En un panorama político cada vez más polarizado, el gobierno de coalición se encuentra en una encrucijada. Acorralado por la inestabilidad parlamentaria y los embates de la oposición, La Moncloa ha decidido plantar cara centrando su discurso en la gestión de los servicios públicos. Un intento de virar el debate hacia terrenos más concretos y alejados de la crispación que domina el Congreso. ¿Será suficiente para capear el temporal?
Fuentes internas del gobierno aseguran que, tras un verano turbulento, la estrategia pasa por reivindicar los logros en áreas como la educación, la sanidad y la dependencia. El objetivo es claro: confrontar el modelo de gestión del PP, especialmente en las comunidades autónomas donde gobierna. La reciente polémica sobre los registros de objetores de conciencia en materia de aborto y los retrasos en los programas de cribado de cáncer han sido aprovechados por el ejecutivo para atacar la gestión de los populares. Sin embargo, esta táctica no está exenta de riesgos.
La estrategia de centralizar las críticas en los barones del PP, con nombres como Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno Bonilla o Carlos Mazón en el punto de mira, tiene un claro objetivo electoral. No obstante, esta línea de confrontación, tal y como admiten fuentes gubernamentales, desemboca inevitablemente en Madrid. La figura de Ayuso se erige como un símbolo del modelo de gestión que el gobierno quiere combatir. En este contexto, la ministra de Sanidad, Mónica García, emerge como una de las principales bazas del ejecutivo para desafiar el liderazgo de la presidenta madrileña. La presencia en el gobierno de Óscar López, líder de los socialistas madrileños, refuerza la apuesta por erosionar el poder de Ayuso desde dos frentes.
El tiempo dirá si esta arriesgada apuesta por la gestión como escudo político resulta efectiva. Lo que está claro es que el gobierno se juega mucho en los próximos meses. La supervivencia de la legislatura podría depender de su capacidad para convencer a la ciudadanía de que, más allá de las disputas partidistas, lo que realmente importa es la mejora de los servicios públicos.
El viraje estratégico del Gobierno hacia la gestión, presentándola como baluarte frente al «asedio político», resulta, a mi juicio, una maniobra tan comprensible como inherentemente arriesgada. Es comprensible porque, ante la imposibilidad manifiesta de construir grandes consensos parlamentarios, la apelación a lo tangible, a la mejora (real o percibida) de los servicios públicos, se antoja la única vía para reconectar con un electorado cada vez más hastiado de la bronca política. Sin embargo, es arriesgada porque la gestión, en sí misma, es un campo minado. Prometer mejoras en sanidad, educación o dependencia es fácil, pero cumplirlas requiere de una ejecución impecable y de una comunicación persuasiva, dos elementos que, hasta la fecha, han brillado por su ausencia en la acción del ejecutivo.
La apuesta por Madrid como epicentro de la confrontación, personificada en la figura de Isabel Díaz Ayuso, me parece un error de cálculo. Convertir a la presidenta madrileña en el enemigo a batir, lejos de erosionar su imagen, podría fortalecerla, consolidando su rol de víctima del centralismo y victimizando a sus votantes. Más sensato sería concentrarse en ofrecer alternativas concretas y viables a las políticas del PP, demostrando con hechos que otra gestión es posible. Pero para ello, se necesita algo más que propaganda y menos que confrontación; se necesita, en definitiva, un verdadero plan de gobierno que vaya más allá de la mera supervivencia política.
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.