Málaga, 17 de septiembre de 2025 – En un contexto de creciente tensión internacional y con la sombra del conflicto en Gaza proyectándose sobre la política española, el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, ha irrumpido con fuerza en el debate público, desmarcándose significativamente de la postura oficial del Partido Popular y defendiendo sin ambages la actuación de Israel en la Franja. Sus declaraciones, realizadas durante la inauguración del Campus FAES, han generado un terremoto político, abriendo una grieta en las filas populares y avivando la polémica sobre la respuesta de España ante la crisis humanitaria.
Aznar, lejos de mostrar un tono conciliador o de matizar su discurso, ha elevado la confrontación al advertir que una derrota de Israel en este conflicto, sumada a una posible victoria de Rusia en Ucrania, colocaría a «Occidente al borde de la derrota total«. Una visión apocalíptica que contrasta con la cautela mostrada hasta ahora por la dirección actual del PP, que si bien ha denunciado la «masacre de civiles» en Gaza, ha evitado cuidadosamente emplear el término «genocidio», utilizado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Las palabras de Aznar no solo cuestionan la estrategia del Gobierno, sino que también evidencian una profunda división ideológica dentro del Partido Popular. Mientras Alberto Núñez Feijóo busca un equilibrio entre la crítica a la gestión de la crisis por parte del Ejecutivo y la necesidad de mantener una postura moderada en un asunto tan sensible, el ex presidente Aznar ha optado por una defensa férrea de Israel, argumentando que «es mucho más seguro ahora» con la situación actual en Oriente Medio, donde ha nombrado a Irán, Arabia Saudí y Hizbullah como elementos desestabilizadores.
La ofensiva de Aznar no se ha limitado a cuestiones geopolíticas. El ex presidente ha lanzado un duro ataque personal contra Pedro Sánchez, acusándolo de «abanderar la causa palestina» no por convicción, sino para «huir de sus problemas de corrupción«. Unas declaraciones incendiarias que previsiblemente tensarán aún más las relaciones entre el PP y el PSOE y que añadirán leña al fuego en un debate ya de por sí polarizado. La situación en Gaza, lejos de encontrar una solución, sigue siendo un campo de batalla ideológico en el que los partidos españoles libran sus propias batallas.
La vehemencia con la que José María Aznar defiende la ofensiva israelí en Gaza no es tanto una sorpresa como una reafirmación de su visión del mundo, una en la que Occidente es un ente monolítico en constante amenaza, necesitado de defensas férreas y alianzas inquebrantables, incluso a costa de la complejidad y el sufrimiento humano. Esta postura, lejos de aportar claridad al debate, lo simplifica peligrosamente, ignorando las raíces históricas del conflicto, las legítimas aspiraciones del pueblo palestino y las implicaciones éticas de un apoyo incondicional a una política que, como mínimo, genera controversia internacional por su desproporcionalidad. Aznar, al equiparar la supervivencia de Occidente con la victoria militar de Israel, reduce un drama humano complejo a un mero tablero geopolítico, una perspectiva que, viniendo de un ex presidente del Gobierno, resulta preocupante por su potencial influencia en la opinión pública y en la política exterior española.
Más allá de la defensa cerrada de Israel, resulta lamentable el uso oportunista que Aznar hace de la tragedia en Gaza para atacar al gobierno de Pedro Sánchez. La acusación de que Sánchez «abandera la causa palestina» para «huir de sus problemas de corrupción» no solo es una descalificación burda, sino una estrategia que busca politizar el dolor y la desesperación de miles de personas. En lugar de contribuir a un debate sereno y constructivo sobre cómo España puede aportar a la resolución del conflicto y aliviar la crisis humanitaria, Aznar opta por la confrontación política, evidenciando una vez más que su prioridad no es la búsqueda de la paz, sino la erosión del adversario político. Esta instrumentalización de un tema tan delicado es un flaco favor a la política española y un insulto a la inteligencia de los ciudadanos.
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.