El 27 de enero de 2025, Tailandia da un paso significativo hacia el alivio económico de su población mayor, con el inicio de la segunda fase de un ambicioso paquete de medidas propuestas por el gobierno. En una ceremonia celebrada en la Casa de Gobierno en Bangkok, la primera ministra Paetongtarn Shinawatra anunció la entrega de 10.000 bat (aproximadamente 295 dólares o 280 euros) por persona a 3 millones de ciudadanos mayores de 60 años, lo que representa una inyección de 30.000 millones de bat (887 millones de dólares o 850 millones de euros) a la economía nacional.
La propuesta, que forma parte de la promesa electoral del partido Puea Thai, busca no solo aliviar la carga económica de los adultos mayores, sino también estimular el consumo interno y fomentar un entorno más propicio para mejorar su calidad de vida. «Hoy, comenzamos un viaje para garantizar que nuestros ancianos tengan acceso a los recursos que necesitan para vivir dignamente», afirmó Paetongtarn, quien tomó el poder en agosto pasado.
La primera fase de este programa se llevó a cabo en septiembre de 2023, beneficiando a 14,5 millones de personas consideradas vulnerables, lo que suscitó un intenso debate público sobre la sostenibilidad de estas medidas y sus repercusiones en las finanzas del país. Los críticos han calificado esta política como «populista», pero el gobierno argumenta que estas iniciativas son cruciales para revitalizar el consumo en un contexto económico global incierto.
Para acceder a esta asistencia económica, los beneficiarios deben cumplir con ciertos requisitos: sus ingresos anuales no deben superar los 840.000 bat (24.860 dólares o 23.750 euros) y sus ahorros en cuentas bancarias deben ser inferiores a 500.000 bat (casi 13.800 dólares). Este enfoque está diseñado para dirigir el apoyo a quienes realmente lo necesitan, garantizando que los fondos se utilicen de manera efectiva para aliviar las tensiones económicas en el segmento más vulnerable de la población.
Los pagos son un rayo de esperanza en un momento donde el coste de vida sigue en aumento, y los mayores se enfrentan a desafíos como el aumento en los precios de los servicios y productos esenciales. Paetongtarn declaró que este esfuerzo es solo un primer paso para asegurar que los ancianos no solo sobrevivan, sino que prosperen en la sociedad tailandesa.
A medida que el país avanza con este plan, el enfoque en el bienestar de los ciudadanos mayores podría ser un modelo para otras naciones, asumiendo que se maneje con la debida consideración hacia las finanzas públicas y una visión de futuro sostenible. Tailandia se encuentra en un punto de inflexión que podría redefinir su estrategia económica y social en un contexto que reclama atención especial a la población más envejecida.
La inyección de 30.000 millones de bat por parte del Gobierno tailandés para apoyar a su población mayor es, sin duda, un paso significativo en la búsqueda de mejoras para uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. Este tipo de medidas, que abordan la necesidad apremiante de bienestar, merecen ser celebradas por su potencial para revitalizar el consumo interno en un contexto de crisis económica global. Sin embargo, la crítica se centra en la sostenibilidad de estas políticas a largo plazo. El hecho de que se considere a esta acción como «populista» revela una preocupación legítima sobre cómo el gobierno financiará estas iniciativas en el futuro y si el costo de estas intervenciones no terminará afectando negativamente las finanzas del país. Las buenas intenciones deben ir acompañadas de una planificación presupuestaria rigurosa; de lo contrario, el alivio momentáneo corre el riesgo de convertirse en una carga insostenible.
Asimismo, es esencial que se reflexione sobre el enfoque selectivo de esta ayuda, que en teoría apunta a quienes más lo necesitan. Aunque el requisito de ingresos y ahorros se propone como un mecanismo para garantizar que los recursos se utilicen eficazmente, podría ser necesario establecer medidas suplementarias que aseguren que la asistencia no solo sea un alivio temporal, sino que contribuya a una mejora integral en la calidad de vida de estos ciudadanos. Tailandia tiene la oportunidad de establecer un modelo que, más allá de ser una reacción ante la crisis, ofrezca un enfoque a largo plazo para el apoyo a los mayores. La pregunta es si este programa será un mero parche o si abrirá verdaderamente la puerta hacia una política social más humana y sostenible que valore el aporte de una población envejecida, cada vez más importante en nuestra sociedad.
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.