Víctor de Aldama, empresario implicado en la polémica entorno a las adquisiciones de material sanitario durante la pandemia, se presentó hoy en la comisión de investigación del Parlamento canario con una estrategia de silencio que desató una serie de intercambios ásperos y tensos entre sus miembros. Durante su intervención, el empresario se acogió a su derecho a no declarar, provocando la exasperación de los diputados, especialmente de la portavoz del PSOE, Nira Fierro, quien no dudó en cuestionar su actitud. «Vaya a lo que tiene que ir», le instó Aldama, mientras el presidente de la comisión, Raúl Acosta, intentaba restaurar el orden en la sala, manifestando que iba a mantener el control de la sesión.
Fierro, inconforme con el aparente desdén de Aldama hacia la comisión, le acusó de proferir «calumnias» al hablar de la investigación en otros foros, al tiempo que lamentó su silencio. «Este silencio lo delata, guarda silencio porque mentir sería un delito», afirmó, imbuyendo a la sala de una intensidad que pronto se dejaba sentir en el ambiente. Aldama, que hasta ese momento había permanecido impasible, no evitó replicar a la acusación, cuestionando la pertinencia de la discusión sobre el caso hidrocarburos frente al asunto que en teoría se abordaba: el de las mascarillas.
El empresario ha generado controversia por su vínculo con la venta de material sanitario, particularmente en un contexto en el que la ciudadanía reclama transparencia y responsabilidad en las decisiones políticas. En este sentido, se ha recordado que Aldama fue ingresado en Soto del Real tras declarar en la Audiencia Nacional, a raíz de un fraude estimado en 231 millones de euros, un detalle que Fierro no dejó escapar durante su intervención, intensificando aún más el clima de reproches en la sala.
A pesar de las insistencias de los miembros de la comisión, Aldama mantuvo silencio sobre aspectos críticos de la investigación, incluidas sus relaciones con el ahora ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Concretamente, sus vínculos con el gobierno canario y sobre el suministro de más de 12 millones de mascarillas a la administración, algo que quedó evidenciado en las declaraciones del ex director del Servicio Canario de Salud, Antonio Olivera. Este último admitió no haber indagado sobre la empresa Soluciones de Gestión antes de adjudicarle un contrato, justificando su decisión con el «sentido común».
La jornada, marcada por la confrontación verbal y el rechazo de Aldama a declarar sobre cuestiones cruciales, pone aún más de relieve las fisuras en un sistema político que se esfuerzo por dilucidar el papel de actores clave en la gestión de la crisis sanitaria. A medida que se suceden las comparecencias en esta comisión, la atención pública se centra en los detalles que emergerán y en las implicaciones que estos puedan tener para la rendición de cuentas en el manejo y adquisición de material crítico durante una de las etapas más difíciles de la historia reciente de España.
La tensión palpable durante la Comisión de Investigación del Parlamento Canario sobre Compras Sanitarias revela más que una simple confrontación entre un empresario y los miembros de la administración. La actitud de Víctor de Aldama, quien se escudó tras el silencio, plantea serias dudas sobre la veracidad y transparencia de las operaciones realizadas durante la pandemia. En un momento donde la confianza de la ciudadanía en las instituciones se encuentra en niveles críticos, esta serie de evasivas no solo frustra el intento de esclarecer una crisis sanitaria que ha costado vidas, sino que también denota un desprecio hacia un proceso que debería ser un pilar de responsabilidad y rendición de cuentas. La reacción de Nira Fierro y su llamada a la honestidad resaltan la urgencia de que aquellos que han operado en las sombras de la gestión pública no se encuentren por encima del escrutinio democrático.
Sin embargo, es fundamental que la situación no se convierta en un simple espectáculo político. La lucha por la transparencia y el establecimiento de responsabilidades requiere de un enfoque constructivo que supere las descalificaciones y los ataques personales. La colaboración activa de todos los implicados, incluidos político y empresario, es esencial para desentrañar la red de decisiones que llevó a la asignación de contratos por millones, a menudo con un uso cuestionable del sentido común, como admitió el ex director del Servicio Canario de Salud. Al final, el verdadero desafío será no solo identificar a los responsables, sino también implementar cambios legislativos que eviten que la historia se repita, recordándonos que en crisis como la del COVID-19, las decisiones deben estar guiadas por la ética y la responsabilidad, más que por el beneficio propio de unos pocos.
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.