El turismo de interior en Málaga alcanza cifras récord y redefine la experiencia del viajero

La provincia de Málaga ha sido testigo de un crecimiento significativo en el turismo de interior durante 2024, cerrando el año con 1,3 millones de turistas, lo que representa un incremento del 1,9% respecto al año anterior. Esta tendencia no solo refuerza el liderazgo de Málaga en Andalucía, sino que también subraya el impacto económico del sector, que ha alcanzado los 1.792 millones de euros. Estos datos reflejan la consolidación de un segmento que se ha vuelto crucial para la economía local y la dinámica social de la región.

Avances en la rentabilidad y el impacto en el empleo

El presidente de la Diputación, Francisco Salado, resaltó que la rentabilidad del turismo de interior ha registrado un notable aumento del 21%, superando con creces el crecimiento del turismo en la provincia, que se situó en un 10,9%. Este rendimiento se ha visto impulsado por un incremento en la estancia media, que alcanzó 6,97 días, así como por un aumento del gasto medio por visitante de 18,2%, estableciendo un promedio de 142,43 euros por día.

Salado destacó que este crecimiento es un claro reflejo de la «estrategia de calidad sobre cantidad», que beneficia no solo a las economías locales, sino que también propicia la creación de empleo estable. Con un impresionante 37,9% de aumento en el empleo relacionado con el turismo de interior, se han generado 18.175 nuevos puestos de trabajo, muy por encima de la media del sector turístico provincial.

Málaga, faro del turismo rural en Andalucía

La provincia no solo se ha posicionado como el destino líder para el turismo de interior en Andalucía, sino que también ha comenzado a atraer a un 30% de los viajeros de este segmento en la comunidad. Generando el 53,6% de las pernoctaciones rurales, Málaga ha demostrado su capacidad única para atraer y retener a quienes buscan disfrutar de la belleza natural y la riqueza cultural que ofrece el interior de la provincia. Con 8.139 establecimientos y más de 66.000 plazas de alojamiento, el crecimiento de este sector ha sido del 9,6% en comparación con 2023, consolidando un ecosistema atractivo para turistas y emprendedores.

Experiencias auténticas que cautivan al viajero

Los visitantes han valorado positivamente su experiencia en el turismo de interior, gracias a una oferta renovada que incluye proyectos como el Corredor Verde del Guadalhorce, el famoso Caminito del Rey, y rutas emblemáticas como la Gran Senda de Málaga. Si bien los alojamientos rurales tradicionales experimentaron un descenso del 23,7% en el número de viajeros, la tendencia hacia estancias más largas se ha mantenido firme, con un aumento del 1,2% en las pernoctaciones. Este fenómeno muestra un cambio en el perfil del viajero, que busca profundizar en la cultura local y el contacto con la naturaleza.

Salado expresó su compromiso con la continuidade de esta tendencia, afirmando que «Málaga sigue ofreciendo experiencias únicas, diversas y sostenibles que realzan nuestro patrimonio natural y cultural». Este enfoque permite no solo el disfrute de los visitantes, sino que también se convierte en un pilar fundamental para el equilibrio territorial y la creación de riqueza en los municipios rurales de la provincia.

Un futuro prometedor para el turismo de interior

La Diputación de Málaga, a través de Turismo Costa del Sol, mantiene su firme apuesta por el desarrollo del turismo de interior mediante la implementación de un Plan de Acción que busca fortalecer la economía local y combatir la despoblación. La industria se encuentra en una posición privilegiada para seguir creciendo y adaptándose a las nuevas demandas del mercado, garantizando el mantenimiento del liderazgo de Málaga en el sector.

Con el respaldo de las instituciones y el esfuerzo conjunto de los actores del sector, el futuro del turismo de interior en Málaga se presenta vibrante y lleno de oportunidades. Este modelo de desarrollo no solo impulsará el crecimiento económico, sino que también permitirá que las comunidades del interior florezcan, asegurando un legado cultural y social para las próximas generaciones.