Málaga se consolida como el epicentro del mercado inmobiliario andaluz, registrando un incremento interanual del 20,2% en el precio de la vivienda de segunda mano durante el mes de octubre de 2025. Este aumento sitúa el valor medio en unos impresionantes 4.351 euros por metro cuadrado, según datos revelados por el último Índice Inmobiliario de Fotocasa. La cifra no solo evidencia la fortaleza del mercado malagueño, sino que también expone una brecha significativa con el resto de la región, duplicando el precio de la siguiente provincia más cara, Granada, con 2.429 €/m². Este fenómeno posiciona a Málaga como la tercera provincia más costosa de España, solo superada por las Islas Baleares y Madrid.
El informe de Fotocasa pinta un panorama de contrastes en Andalucía. Si bien todas las provincias experimentan un alza en los precios, la magnitud de esta subida varía considerablemente. Málaga, junto con Granada y Almería, lideran el crecimiento, mientras que Cádiz y Sevilla muestran incrementos más moderados. Esta disparidad regional subraya la particular dinámica del mercado malagueño, impulsada por una combinación de factores que incluyen la demanda internacional, la escasez de oferta asequible y el auge del teletrabajo residencial, especialmente en la atractiva Costa del Sol.
La Costa del Sol se erige como el principal motor del mercado inmobiliario malagueño. Municipios como Benahavís y Marbella, con precios que superan los 5.300 €/m², se sitúan entre las localidades más exclusivas de España. Incluso en la capital, Málaga, el precio alcanza los 4.195 €/m², reflejando un incremento anual del 6,7%. Este dinamismo, si bien positivo para los propietarios e inversores, plantea desafíos en términos de accesibilidad a la vivienda para los residentes locales. La creciente demanda, especialmente por parte de compradores extranjeros, ejerce presión sobre una oferta limitada, exacerbando la escasez de viviendas asequibles.
El informe revela que el valor medio de una vivienda estándar de 80 m² en Andalucía asciende ya a 214.999 euros, lo que supone un aumento de 36.161 euros con respecto al año anterior. Este incremento sustancial refleja la tensión existente en el mercado y la urgencia de abordar la problemática de la accesibilidad a la vivienda. Mientras que municipios como Manilva y Casares experimentan incrementos vertiginosos, superando incluso a grandes núcleos urbanos, otras zonas como Rincón de la Victoria muestran una leve corrección de precios, sugiriendo una posible polarización del mercado.
A pesar del fuerte incremento experimentado en los últimos años, el informe de Fotocasa señala que los precios actuales se encuentran aún un 5,5% por debajo de los máximos históricos registrados en 2007. Esta observación sugiere que el mercado inmobiliario malagueño, aunque tensionado, aún podría tener margen de crecimiento, siempre y cuando se mantenga la escasez de vivienda nueva y el interés inversor extranjero. Sin embargo, los expertos advierten sobre la necesidad de implementar medidas que garanticen la sostenibilidad del mercado y eviten una nueva burbuja inmobiliaria. La clave reside en encontrar un equilibrio entre el atractivo de Málaga como destino inversor y la necesidad de garantizar el acceso a una vivienda digna para todos sus residentes.

El titular suena a victoria, pero la «joya inmobiliaria» malagueña brilla con un fulgor peligroso, alimentado por un fuego especulativo que consume la posibilidad de una vida digna para muchos. Celebrar un mercado inmobiliario que duplica precios con respecto a Granada es, en realidad, una bofetada a la cohesión social y un síntoma de una enfermedad que corroe el tejido urbano: la gentrificación descontrolada. La administración debe actuar, no como mera espectadora, sino como garante del derecho a la vivienda. De lo contrario, Málaga se convertirá en un parque temático para extranjeros adinerados, donde los locales serán meros figurantes en su propia ciudad.
El informe de Fotocasa, con sus fríos datos, nos confronta a una realidad incómoda: el dinamismo inmobiliario no es sinónimo de progreso cuando deja a un porcentaje creciente de la población fuera de juego. Destacar que los precios aún no han alcanzado los máximos de 2007 no debería ser un consuelo, sino una advertencia. ¿Acaso hemos aprendido algo de la crisis anterior? ¿O estamos condenados a repetir los mismos errores, impulsados por la codicia y la falta de visión a largo plazo? Se necesita una política de vivienda ambiciosa, que combine la promoción de vivienda social con la regulación del alquiler turístico y la lucha contra la especulación. No podemos permitir que Málaga se convierta en un símbolo de la desigualdad y la exclusión.
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.