Málaga, 22 de enero de 2026 – En un escenario global marcado por la urgencia climática y la búsqueda de modelos económicos más respetuosos con el planeta, el sector hotelero español se erige como un ejemplo de éxito. Un nuevo informe, presentado en la reciente edición de FITUR, revela que los establecimientos hoteleros de nuestro país no solo están experimentando un crecimiento sostenido en su actividad turística, generación de empleo e inversión, sino que lo están haciendo a costa de una reducción significativa de su impacto ambiental. Los datos son contundentes: desde 2022, se ha logrado una disminución de más del 7% en las emisiones de gases de efecto invernadero, una cifra que cobra aún más relevancia al contrastarla con el aumento de las pernoctaciones y la vitalidad económica del sector.
El estudio, titulado «Indicadores de la Triple Sostenibilidad de los Hoteles Españoles 2025» y elaborado por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) junto al Grupo Cooperativo Cajamar, no hace sino confirmar una tendencia que lleva años consolidándose. Estamos ante un hito: el sector hotelero español ha conseguido desacoplar su expansión económica de su huella ecológica. Esto significa que cada vez se genera más valor, se acogen a más turistas y se crea más riqueza, pero con un uso de los recursos naturales más eficiente y con menores emisiones. Desde 2012, la reducción acumulada de emisiones se acerca al 40%, un logro monumental si consideramos que la actividad turística, motor fundamental de nuestra economía, no ha parado de crecer en paralelo.
La clave de este éxito reside en una apuesta decidida por la eficiencia. Los datos del informe desvelan que la disminución de las emisiones no es un fenómeno pasajero, sino el resultado de mejoras estructurales y un compromiso a largo plazo. Desde 2008, las emisiones de los hoteles han descendido a un ritmo medio anual del 2,3%, mientras que las pernoctaciones han crecido de media un 1,7% anual. Este descalce positivo es un claro indicativo de que se están implementando con éxito medidas de eficiencia energética, una gestión del agua más rigurosa y un uso más inteligente de los recursos generales. El consumo energético y de agua, tanto por trabajador como por pernoctación, sigue una senda descendente, incluso en momentos de alta ocupación, lo que subraya la efectividad de las estrategias implementadas.
Más allá de las cifras medioambientales, el informe lanza un mensaje muy positivo en el ámbito social. El empleo hotelero ha alcanzado un nuevo récord histórico, superando incluso los registros ya excepcionales de 2024. Con un peso que se mantiene firmemente por encima del 2,4% sobre el total de la economía española, el sector hotelero reafirma su papel como uno de los principales generadores de puestos de trabajo en nuestro país. Además, la temporalidad en el empleo sigue a la baja, situándose cómodamente por debajo de la media nacional. A corto plazo, un alentador 75% de los indicadores sociales presenta una evolución positiva, si bien el informe reconoce que algunos aspectos aún reflejan los coletazos de la pandemia, demostrando la resiliencia y la capacidad de adaptación del sector.
En el plano puramente económico, los hoteles españoles mantienen una envidiable salud. Los niveles de ocupación e ingresos continúan en cotas elevadas, y lo que es aún más destacable, el índice de precios hoteleros se mantiene por debajo de la inflación general, contribuyendo a la competitividad del destino España en un mercado internacional cada vez más exigente. La inversión, pilar fundamental del sector, sigue siendo robusta, con niveles similares o superiores a los previos a la pandemia. Este capital se destina principalmente a la modernización de instalaciones, la mejora de la eficiencia y el impulso de proyectos sostenibles. Los datos no dejan lugar a dudas: el 93% de los indicadores económicos a corto plazo muestran una evolución positiva, una de las cifras más destacadas del informe y un reflejo de la visión de futuro del sector hotelero español.
El impulso a esta triple sostenibilidad se ve reforzado por el apoyo financiero y las alianzas estratégicas. La reciente renovación del acuerdo entre CEHAT y Grupo Cooperativo Cajamar, junto a un nuevo convenio con la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (AEHCOS), garantiza un mayor acceso a financiación especializada, soluciones de digitalización y un respaldo decidido a los proyectos que promueven la sostenibilidad y la innovación.
Los datos que emergen del informe «Indicadores de la Triple Sostenibilidad de los Hoteles Españoles 2025» pintan un panorama, a primera vista, esperanzador. La aparente desacoplamiento entre el crecimiento de la actividad turística y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero es, sin duda, un hito que merece ser destacado y celebrado. Que el sector hotelero español, un pilar fundamental de nuestra economía, haya logrado no solo mantener, sino incluso mejorar su desempeño ambiental mientras impulsa el empleo y la inversión, es una muestra de que la concienciación sobre la urgencia climática empieza a calar en la estructura productiva. Sin embargo, es crucial no caer en un triunfalismo complaciente; la reducción del 7% desde 2022, aunque positiva, debe ser vista como un punto de partida y no como una meta alcanzada. La cifra del 40% de reducción desde 2012 es impresionante, pero el contexto actual exige una aceleración decidida y ambiciosa de estas políticas de sostenibilidad, que vayan más allá de la eficiencia energética para abordar integralmente el impacto del turismo en nuestros ecosistemas.
Más allá de las cifras relucientes, es pertinente interrogarse sobre la profundidad y la transversalidad de esta «triple sostenibilidad». Si bien la mejora en la reducción de emisiones y la generación de empleo son hechos incuestionables, resulta necesario escudriñar si esta transformación está permeando todas las capas del sector y si las alianzas con entidades financieras como Cajamar están verdaderamente impulsando un cambio de paradigma o si, por el contrario, se centran en optimizar modelos ya existentes. La mención de que algunos indicadores sociales aún reflejan el impacto de la pandemia nos recuerda la fragilidad inherente a este modelo y la necesidad de fortalecer las bases de un turismo no solo rentable y ecológicamente responsable, sino también socialmente justo y resiliente. Debemos asegurarnos de que esta senda de crecimiento sostenible no sea una tendencia pasajera, sino una reconfiguración profunda del modelo turístico español, donde la rentabilidad económica vaya de la mano de un compromiso genuino e inquebrantable con el planeta y sus habitantes.
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.