Stats
Stats
Close

Jabalíes «turistas» invaden playas de Mijas en busca de comida.

Jabalíes «turistas» invaden La Cala de Mijas en busca de alimento, desatando un debate sobre la convivencia entre la fauna salvaje y el desarrollo urbano.

Jabalíes «turistas» toman La Cala de Mijas: Un conflicto entre naturaleza y asfalto

Mijas, 6 de julio de 2025 – A medida que el sol se despide de la Costa del Sol, pintando el cielo con tonalidades anaranjadas, un fenómeno inusual se ha convertido en una estampa cotidiana en la frontera entre la civilización y la naturaleza salvaje. Decenas de jabalíes, cual turistas inesperados, descienden cada atardecer a las inmediaciones de la A-7, muy cerca de las playas de La Cala de Mijas y Calahonda, reclamando un territorio que el avance urbanístico les ha arrebatado.

Estos animales, antaño dueños de un paisaje de pinos y encinas, ahora se ven obligados a rastrear entre los desperdicios de la sociedad de consumo. Los cubos de basura cercanos a supermercados y restaurantes se han convertido en su improvisado buffet, una triste consecuencia de la expansión del asfalto y el hormigón. La camarera de una cervecería cercana lo confirma: «Los vemos cada tarde, paseándose en familia, como si nada». Para los turistas, esta insólita escena se ha convertido en una atracción más, un «plus salvaje» que añadir a sus recuerdos de la Costa del Sol.

Un debate vecinal y un problema municipal en Mijas

Pero más allá del atractivo turístico, la presencia de estos animales salvajes plantea serios problemas. Los vecinos expresan su preocupación por posibles ataques y accidentes de tráfico, mientras que el Ayuntamiento de Mijas se enfrenta al reto de gestionar esta inusual situación. El gobierno local reconoce la dificultad de «supervisar» las rutas de estos «turistas omnívoros» que, sin reserva comunicada, campan a sus anchas por las calles y la vía de servicio.

El debate vecinal está más vivo que nunca, con opiniones divididas entre quienes piden controlar la población de jabalíes y quienes reclaman que «se les deje vivir» en su territorio. La cuestión llegó al Pleno del Consistorio, donde el concejal socialista Nicolás Cruz instó al equipo de Gobierno a tomar medidas urgentes. Sin embargo, el concejal de Medio Ambiente, Marco Cortés Millán, reconoció el problema, pero evitó concretar acciones específicas, alegando sabotajes a las jaulas de captura.

Una solución incierta para un conflicto creciente

La realidad es que la superpoblación de jabalíes en Mijas es un problema complejo, agravado por la falta de fronteras naturales y la dificultad de controlar los movimientos de estos animales. Mientras tanto, el Consistorio mantiene un contrato bianual para la captura de jabalíes, una medida que los socialistas consideran insuficiente ante la proliferación de estos animales favorecida por una primavera lluviosa. La solución a este conflicto entre la naturaleza y el desarrollo urbanístico sigue siendo una incógnita, dejando a los jabalíes como turistas forzosos en su propio hogar.

La imagen bucólica de los jabalíes «turistas» en La Cala de Mijas esconde una realidad mucho más amarga: el **fracaso estrepitoso de un modelo urbanístico que ha priorizado el ladrillo sobre la sostenibilidad**. Que estos animales recorran la A-7 en busca de comida es un síntoma evidente de la pérdida de su hábitat natural, un territorio asediado por el avance implacable de la especulación inmobiliaria. Convertir su desesperación en una «atracción turística» roza el cinismo y evidencia una preocupante desconexión con la responsabilidad ambiental que debería guiar nuestras acciones.

La tibia respuesta del Ayuntamiento de Mijas, con su incapacidad para concretar medidas efectivas y la alusión a sabotajes como justificación, resulta inaceptable. Es hora de abandonar las soluciones parche y abordar el problema de raíz: la necesidad de una planificación urbanística que priorice la conservación del entorno natural y garantice la coexistencia entre humanos y fauna silvestre. No se trata solo de capturar jabalíes, sino de crear corredores ecológicos, proteger los espacios verdes y fomentar una cultura de respeto hacia la naturaleza. De lo contrario, los «turistas omnívoros» seguirán siendo un triste recordatorio de nuestra miopía ambiental en la Costa del Sol.

Más noticias de la sección de Municipios

Caleta de Vélez celebra el reconocimiento nacional de dos de sus chiringuitos, Chinchín Puerto y El Saladero, elegidos entre los...
Algatocín estrena un centro de salud completamente renovado, una inversión millonaria que moderniza la atención primaria y beneficiará a miles...
Antequera blinda su teatro Vicente Espinel contra las lluvias: una inversión de 15.000 euros garantizará una temporada cultural sin goteras...
Málaga celebra el éxito de su Escuela de Verano de Música y Danza, donde 300 niños disfrutaron de un programa...
En la Serranía de Ronda, Asprodisis impulsa la inclusión laboral de personas con discapacidad a través de un huerto ecológico...
Triana, en Vélez-Málaga, se transforma el 9 de agosto en un lienzo blanco para celebrar su tradicional 'Noche con Arte',...
Benalmádena debate la peatonalización de su icónico Puerto Deportivo tras un mes de prueba. Comerciantes y vecinos evalúan un futuro...
Benalmádena homenajea al Cineclub Más Madera por sus 30 años de difusión cinematográfica, tras recibir la Biznaga de Plata en...
La Costa del Sol apuesta por un turismo de calidad frente a la obsesión por récords, según Francisco Salado. El...
La Costa del Sol celebra el auge turístico, pero Salado advierte del riesgo del encarecimiento y la necesidad de apostar...
La Costa del Sol prioriza la calidad turística al volumen, buscando un equilibrio entre rentabilidad y accesibilidad ante la subida...
Benalmádena se enfrenta a una deuda inesperada de casi medio millón de euros por irregularidades laborales detectadas en planes de...

Compartir en...

WhatsApp
X
Facebook
LinkedIn
Contacta con nosotros