La reciente interrupción del tráfico en la carretera A-397, provocada por desprendimientos a causa de las intensas lluvias, ha llevado a la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) y a la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de las Comarcas de Ronda y Campillos (APYMER) a convocar una reunión de emergencia. Este encuentro, celebrado en la sede de CEM el pasado lunes, reunió a destacados representantes del sector empresarial con el objetivo de evaluar las graves consecuencias que esta situación tiene para la economía local y regional.
Con la presencia del presidente de CEM, Javier González de Lara, y otros altos funcionarios de ambas organizaciones, se analizaron los efectos que el cierre de esta carretera fundamental tiene en el comercio, el turismo y el transporte de la zona. No solo se trata de una mera cuestión logística; la A-397 es la principal arteria que conecta Ronda con la Costa del Sol, y su cierre afecta a la rutina diaria de cientos de residentes y trabajadores de la Serranía de Ronda.
La reunión también puso de manifiesto la creciente preocupación de APYMER sobre cómo esta interrupción no solo impacta económica y socialmente a las empresas, sino que también puede comprometer el inicio de la temporada turística, una época crucial para los ingresos de la comarca. El secretario general de APYMER, Antonio Miguel Palma, destacó que la incertidumbre que rodea a la situación actual es alarmante, argumentando que “lo que nos encontramos es catastrófico para nuestras empresas”, que han visto multiplicado el tiempo de desplazamiento, afectando su competitividad.
Ambas organizaciones coincidieron en la necesidad de establecer ayudas directas a empresas y autónomos afectados, a fin de mitigar las consecuencias inmediatas. En ese sentido, González de Lara hizo un llamado urgente para que las administraciones, tanto locales como regionales, incluyan en su agenda la mejora y mantenimiento de las infraestructuras, no solo para abordar el problema actual, sino también para prevenir futuros incidentes.
El compromiso expresado por los representantes empresariales va más allá de la mera acción correctiva. La Serranía de Ronda es vista como un área con un potencial significativo para el desarrollo económico de la provincia de Málaga, y su bienestar está intrínsecamente ligado a la calidad de sus infraestructuras. “Es el momento de Ronda, de su Sierra”, reiteró González de Lara, reiterando la importancia de no perder de vista el potencial turístico y cultural que la comarca ofrece.
La esperanza ahora radica en la rápida respuesta de las administraciones y el logro de un consenso que no solo solucione el problema actual, sino que también siente las bases para un futuro más resiliente y próspero para Ronda y las comarcas adyacentes. La comunidad empresarial espera que esta situación se convierta en un catalizador para la mejora necesaria de las infraestructuras locales, garantizando así un desarrollo armónico y sostenible en el tiempo.
La reciente situación de la A-397 pone de manifiesto la fragilidad de las infraestructuras en la Serranía de Ronda y el impacto que estas tienen en la economía local. La Confederación de Empresarios de Málaga y la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de las Comarcas de Ronda y Campillos han señalado correctamente que la interrupción del tráfico en esta vía crucial puede resultar catastrófica, especialmente con la llegada de la temporada turística. Sin embargo, surge una pregunta inquietante: ¿por qué hemos llegado a depender de una única arteria para el desarrollo económico de una comarca con tanto potencial? Es imperativo que las administraciones públicas no solo atiendan a la crisis inmediata, sino que también promuevan un diagnóstico a largo plazo que contemple la inversión en infraestructura como un pilar clave para evitar que circunstancias similares se repitan en el futuro. Ofrecer ayudas directas a empresas y autónomos puede ser un alivio pero, sin un plan integral, esa ayuda será solo un parche en una herida que necesita una cirugía mayor.
La esperanza radica en que esta crisis sirva como un punto de inflexión para la gestión de las infraestructuras locales. La voluntad expresada por los grupos empresariales de transformar esta adversidad en una oportunidad para el desarrollo es admirable y sugiere que hay una fuerte comunidad dispuesta a luchar por su futuro. Sin embargo, el verdadero reto será garantizar que las decisiones tomadas en este momento no sean meros discursos elocuentes impulsados por la urgencia de la ocasión. La colaboración entre administraciones y el sector privado debe ser activa y transparente, priorizando no solo el bienestar inmediato, sino también la creación de un entorno donde la innovación y la protección del patrimonio natural y cultural de Ronda se conviertan en prioridades. En última instancia, la clave no radica solo en restaurar la A-397, sino en repensar cómo las infraestructuras pueden servirse de la resiliencia y el crecimiento sostenible que la comarca necesita para florecer en el siglo XXI.
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.