El rugido del Martínez Valero resonó con fuerza anoche, no sólo por la afición entregada, sino por el fútbol convincente y práctico que desplegó la selección española ante Georgia. Un triunfo 2-0 que consolida el liderato del Grupo E y acerca a la Roja al sueño del Mundial. Más allá del resultado, el partido dejó destellos de un equipo en crecimiento, con piezas que encajan a la perfección y un hambre voraz por seguir mejorando.
Desde el pitido inicial, España se hizo dueña del balón, tejiendo una tela de araña de pases que asfixiaba a la defensa georgiana. Ferran Torres, incisivo y eléctrico, fue una pesadilla constante, provocando un penalti que, lamentablemente, no pudo transformar en gol. Sin embargo, el gol no tardaría en llegar. En el minuto 24, una jugada de pizarra exquisita, con la firma de Pedri en el centro y la astucia de Le Normand en la asistencia, culminó con un remate certero de Yeremy Pino, que celebraba así su regreso a la selección. El gol liberó la presión y desató el vendaval ofensivo español.
La segunda mitad fue un monólogo aún más intenso. Pedro Porro, con una actuación memorable, se erigió como el dueño absoluto de la banda derecha, combinando solidez defensiva con una proyección ofensiva imparable. Un latigazo suyo se estrelló en la escuadra, privándole de un gol que habría coronado su gran noche. La sentencia llegaría en el minuto 64, gracias a una falta magistralmente ejecutada por Oyarzabal, un disparo potente y colocado que dejó sin opciones al portero georgiano.
Más allá de los nombres propios que brillaron con luz propia, el partido dejó una curiosidad estadística que no pasó desapercibida: la coincidencia de cuatro jugadores del Atlético de Madrid en el once titular español. Baena, Le Normand, Marcos Llorente y Pablo Barrios compartieron minutos sobre el césped, un hecho que no se producía desde 2013. Un dato que refleja la importancia del conjunto colchonero en el esquema de Luis de la Fuente y que augura un futuro prometedor para la selección.
En resumen, una victoria contundente y merecida para España, que sigue creciendo como equipo y afianzando su candidatura al Mundial. El Martínez Valero vibró con el juego de la Roja, y Málaga, como parte esencial de esta pasión, sueña con ver a sus jugadores levantando la copa más preciada.
El triunfo ante Georgia, envuelto en la retórica del «fútbol convincente y práctico», me deja, sin embargo, un sabor agridulce. Sí, el liderato se afianza y el camino hacia el Mundial se vislumbra con mayor claridad. Pero, ¿es este el juego que verdaderamente ilusiona a una afición que añora la brillantez de antaño? **La efectividad, sin duda, es un valor, pero no debiera ser el único.** Celebro la consolidación de un bloque, pero echo de menos la chispa, la genialidad desbordante que definía a la Roja de los Xavi, Iniesta y Silva. Temo que este pragmatismo, aunque funcional, nos conduzca a un conformismo peligroso en citas mundialistas donde la audacia y la improvisación son cruciales.
El dato de la nutrida representación atlética en el once titular, lejos de ser motivo de jolgorio, debería invitarnos a la reflexión. **¿Depende en exceso la selección española de la columna vertebral rojiblanca?** No niego la valía de Baena, Le Normand, Llorente y Barrios, pero la diversidad de estilos y escuelas de fútbol, históricamente, ha enriquecido el juego de España. Un posible sesgo hacia el rigor táctico y la intensidad física, valores intrínsecos al Atlético de Madrid, podría limitar la creatividad y la capacidad de adaptación del equipo. Urge, por tanto, que Luis de la Fuente encuentre el equilibrio perfecto entre la solidez defensiva y el despliegue ofensivo, apostando por la variedad de perfiles y la integración de talentos emergentes provenientes de otros clubes.
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.