Sevilla, 14 de abril de 2026 – A poco más de un mes para que las urnas dicten sentencia en las próximas elecciones autonómicas del 17 de marzo, un nuevo sondeo del Centro de Estudios Andaluces (CEA), el referente demoscópico oficial de la Junta, dibuja un escenario político que podría ser histórico para el Partido Popular andaluz. El barómetro, publicado esta mañana, no solo confirma la tendencia ascendente de Juanma Moreno, sino que lo sitúa a un suspiro de la mayoría absoluta, una marca que le permitiría gobernar Andalucía sin necesidad de pactos y consolidar su proyecto para la comunidad. La horquilla de 54 a 57 escaños proyectada para el PP es un terremoto político que agita los cimientos de la oposición, ávida de encontrar un resquicio de esperanza ante la aparente fortaleza del actual ejecutivo.
Por el contrario, el Partido Socialista Obrero Español, liderado en esta proyección por María Jesús Montero, se enfrenta a un panorama desolador. El sondeo le otorga entre 26 y 27 diputados, un resultado que significaría su peor cosecha electoral en la historia reciente de Andalucía. Esta caída libre, lejos de ser un revés puntual, parece consolidar una tendencia de pérdida de apoyos que la dirección del partido deberá analizar a fondo si no quiere ver esfumarse definitivamente su hegemonía en la comunidad. Mientras tanto, Vox, el partido de Santiago Abascal, parece haber alcanzado una meseta en su crecimiento, situándose entre los 17 y 20 parlamentarios. Aunque no retrocede de forma alarmante, su incapacidad para capitalizar el descontento generalizado podría significar una oportunidad perdida. En el flanco izquierdo, la fragmentación parece ser la norma. La coalición de Por Andalucía y Adelante Andalucía, bajo diferentes siglas, se mantiene en una línea similar a sondeos anteriores, sumando entre 7 y 9 diputados. Un resultado que, de confirmarse, pondría de manifiesto la dificultad de la izquierda para aglutinar un voto potente y articular una alternativa creíble frente al tándem PP-PSOE. La polarización parece acentuarse, dejando poco margen para las formaciones minoritarias que aspiran a jugar un papel decisivo.
La fiabilidad del Centro de Estudios Andaluces, dependiente de la propia Junta, otorga un peso considerable a estas cifras. Este organismo, a menudo considerado el «CIS andaluz» por su carácter oficial, valida así las percepciones que ya venían apuntando encuestas privadas y el barómetro nacional del CIS de José Félix Tezanos en las últimas semanas. La lectura es clara: la ciudadanía andaluza parece otorgar una alta puntuación a la gestión del gobierno popular, premiando la estabilidad y la gestión económica. La campaña electoral, que se presume será intensa y cargada de tensión, tendrá ahora el reto de mover estas coordenadas. Los partidos de la oposición se ven obligados a replantear sus estrategias ante un escenario que se les presenta adverso, mientras que el PP se afianza en una posición de fuerza que le acerca peligrosamente a la mayoría absoluta que le permitiría desplegar su programa sin trabas. El 17 de marzo promete ser una fecha clave para el futuro político de Andalucía.
El barómetro del Centro de Estudios Andaluces, publicado a poco más de un mes para las elecciones autonómicas, no hace sino **confirmar un rumbo político que, para muchos, se antoja casi inamovible**. La horquilla de escaños que otorgan a Juanma Moreno una mayoría absoluta rozada, y que deja al PSOE en su peor momento histórico, no debería ser motivo de complacencia para el Partido Popular. Más bien, se presenta como una **oportunidad crucial para reflexionar sobre las bases del electorado y las necesidades reales de una ciudadanía que, si bien parece satisfecha con la estabilidad, quizás anhela propuestas más audaces y un enfoque renovado en los desafíos que aún persisten en nuestra comunidad.** La ralentización de Vox y la relativa estabilidad de la izquierda apuntan a un panorama fragmentado donde la **polarización sigue siendo una constante, pero la verdadera desconexión podría estar en la falta de debate profundo sobre el futuro de Andalucía más allá de las estrategias cortoplacistas.**
Resulta llamativo que, ante este escenario preelectoral, la noticia principal sea la confirmación de tendencias ya conocidas, más que el análisis de los mecanismos que las sustentan. El hecho de que el «CIS andaluz» dependiente de la propia Junta ratifique estos datos **plantea interrogantes sobre la objetividad y la capacidad de estas herramientas para generar un debate público más allá de la mera escenografía política.** Mientras unos celebran la cercanía de una mayoría que les garantiza gobernabilidad, otros se sumen en la resignación o la autocrítica. Es el momento de que los partidos, y en especial el ganador potencial, **demuestren que la mayoría no se ejerce solo con escaños, sino con la escucha activa y la voluntad de tender puentes**, abordando las preocupaciones latentes de la sociedad malagueña y andaluza. La **gran pregunta es si esta aparente estabilidad electoral es reflejo de un consenso sólido o de una apatía que podría tornarse peligrosa si no se atiende a tiempo.**
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.