El Rocío, Huelva, 26 de junio de 2025 – El polvo se levanta como un manto ocre, bailando al son de cascos impacientes. Un año más, el corazón de Andalucía late con fuerza al compás de la Saca de las Yeguas, una tradición milenaria que vuelve a convertir la aldea de El Rocío en un hervidero de emociones y autenticidad. Desde las primeras luces del alba, miles de personas se congregan en los aledaños del santuario, expectantes ante el espectáculo inigualable que se avecina.
Más que un evento, la Saca es un ritual, una conexión profunda con la tierra y con el legado de generaciones de almonteños. Cerca de 1.500 yeguas y potros, descendientes directos de la marisma de Doñana, emprenden su viaje anual hacia Almonte, guiados por el saber ancestral de los yegüerizos, guardianes incansables de esta raza única. El aire se impregna del olor a jara y a tierra húmeda, mientras los animales, con la crin al viento, avanzan con paso firme, llevando consigo la esencia salvaje de Doñana.
La Saca de las Yeguas no es solo un evento pintoresco para atraer turistas; es una pieza clave en el equilibrio ecológico de Doñana. La raza equina marismeña, adaptada a las duras condiciones del entorno, contribuye a mantener la biodiversidad del parque, actuando como pastores naturales y dispersando semillas. Su preservación es, por tanto, una responsabilidad compartida, un compromiso con el futuro de un ecosistema único en el mundo.
Este año, la expectación es aún mayor, tras confirmarse que la Junta de Andalucía está ultimando los trámites para declarar la Saca de las Yeguas como Bien de Interés Cultural (BIC). Un reconocimiento merecido a una tradición que ha sabido resistir el paso del tiempo, manteniendo intacta su esencia y su valor cultural.
El momento culminante de la jornada tiene lugar frente al Santuario de la Virgen del Rocío. El capellán, con una mirada llena de devoción, bendice a las yeguas y a los yegüerizos, encomendándolos a la protección de la Blanca Paloma. La estampa es sobrecogedora: la fuerza bruta de los animales, la fe inquebrantable de los hombres y mujeres, y la majestuosidad del santuario fundiéndose en una imagen que perdura en la memoria.
Después de la bendición, la comitiva emprende el camino hacia Almonte, donde los animales serán sometidos a las tradicionales faenas de herrado, marcaje y tuza. Miles de visitantes aprovechan la jornada para disfrutar del ambiente festivo, degustar la gastronomía local y sumergirse en la cultura almonteña, consolidando la Saca de las Yeguas como uno de los eventos más importantes del calendario andaluz.
Más allá del espectáculo, la Saca de las Yeguas es un recordatorio de la importancia de preservar nuestras tradiciones y de cuidar nuestro patrimonio natural. Es un latido ancestral que resuena en el corazón de Andalucía, un grito de autenticidad que nos conecta con nuestras raíces y nos invita a reflexionar sobre nuestro futuro. Un futuro en el que la Saca de las Yeguas siga cabalgando libre, llevando consigo la esencia salvaje de Doñana.
La idealización romántica de la Saca de las Yeguas, tan palpable en la cobertura mediática, choca frontalmente con la realidad de un evento que, si bien se presenta como un «latido ancestral», requiere una revisión profunda. No basta con ensalzar la tradición y la conexión con la tierra si no se aborda la sostenibilidad real de la práctica. ¿Son las 1.500 yeguas y potros realmente compatibles con la conservación de Doñana, o estamos ante una sobreexplotación encubierta bajo el manto de la cultura? La declaración como BIC, si bien puede ayudar a proteger la tradición, no debe servir de excusa para eludir un debate serio sobre el impacto ambiental y el bienestar animal.
La bendición religiosa y la parafernalia festiva, que culminan con el disfrute de la gastronomía local por parte de los visitantes, corren el riesgo de convertirse en cortinas de humo que ocultan las contradicciones del evento. La imagen idílica del yegüerizo como guardián incansable de la raza marismeña esconde, quizás, una relación de dependencia económica que poco tiene que ver con la pura veneración por la naturaleza. Urge un análisis crítico que desmonte la narrativa edulcorada y se centre en garantizar un futuro para la Saca de las Yeguas que sea, de verdad, compatible con la preservación de Doñana y el respeto por los animales.
El Diario de Málaga es el periódico digital dónde podrás seguir toda la actualidad malagueña al minuto.
To provide the best experiences, we and our partners use technologies like cookies to store and/or access device information. Consenting to these technologies will allow us and our partners to process personal data such as browsing behavior or unique IDs on this site and show (non-) personalized ads. Not consenting or withdrawing consent, may adversely affect certain features and functions.
Click below to consent to the above or make granular choices. Your choices will be applied to this site only. You can change your settings at any time, including withdrawing your consent, by using the toggles on the Cookie Policy, or by clicking on the manage consent button at the bottom of the screen.
Compartir en...
Completa el formulario o escríbenos a [email protected] y nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.